Estrategias de evaluación

La evaluación por competencia

La evaluación por competencia es un proceso mediante el cual un asesor o profesor trabaja con un estudiante para coleccionar evidencias de competencia, utilizando los estándares que definen precisamente esas evidencias.

No es un proceso para determinar si el estudiante aprueba o no el curso, es más que pasar un examen. Durante un periodo un estudiante puede ser requerido de tomar una serie de tareas tales como proyectos, evaluaciones escritas, laboratorios o investigaciones y es la suma de todos estos elementos que determinan si el estudiante es competente o no.

Instrumentos de evaluación por competencia

Veamos una serie de instrumentos de evaluación por competencias que permiten evaluar a los estudiante y determinar si durante el proceso de enseñanza adquirió las competencias necesarias.

Conocer más sobre los instrumentos de evaluación por competencia
Clic en la imagen para profundizar sobre los instrumentos de evaluación por competencia

Ahora vamos a ver una serie de estrategias de evaluación necesarias en el proceso de enseñanza y aprendizaje.

Registro anecdótico

El registro anecdótico es un instrumento en el cual se describen comportamientos importantes del alumno/a en situaciones cotidianas. En el mismo se deja constancia de las observaciones realizadas acerca de las actuaciones más significativas del alumno en situaciones diarias del proceso de enseñanza aprendizaje. Estas actuaciones engloban las cosas positivas y negativas del alumno durante el proceso.

Aspectos a tomar en cuenta en el registro anecdótico

Observar el alumno en situaciones de su cotidianidad sin dejar de tomar en cuenta ningún acontecimiento para ser lo más objetivos posibles. Es conveniente registrar los acontecimientos observados en el momento, de manera que todo se registre tal cual paso. ser breves, claros y objetivos al redactar lo acontecido.

Registrar como mínimo dos o tres anécdotas sobre una situación determinada para obtener apreciaciones más objetivas.

Tomar en cuenta tanto los comportamientos positivos como los negativos, para tomar medidas que contribuyan a reforzar las actuaciones positivas y encauzar las negativas.


Mapa conceptual

Un mapa conceptual es una herramienta de aprendizaje basada en la representación gráfica de un determinado tópico a través de la esquematización de los conceptos que lo componen.

Estos conceptos son escritos de forma jerárquica dentro de figuras geométricas como óvalos o recuadros, que se conectan entre sí a través de líneas y palabras de enlace.  

El uso de mapas conceptuales permite organizar y comprender ideas de manera significativa según el tema seleccionado. Cuando se realiza un mapa conceptual, se obliga al estudiante a relacionarse, a jugar con los conceptos, a que se empape con el contenido. No es una simple memorización; se debe prestar atención a la relación entre los conceptos. Es un proceso activo.

Elementos de un mapa conceptual

Elementos de un mapa conceptual
  • Los conceptos: regularidad en los acontecimientos o en los objetos que se designa a través de un término. «Libro», «mamífero», o «atmósfera» son ejemplos de conceptos.
  • Palabras de enlace: que se utilizan para unir los conceptos y para indicar el tipo de relación que se establece entre ellos. Por ejemplo, si relacionamos los conceptos «edad» y «experiencia», mediante las palabras de enlace «proporciona» o «modifica», las proposiciones que genera son parecidas, pero no idénticas.
  • Las proposiciones: dos o más términos conceptuales unidos por palabras para formar una unidad semántica. «La ciudad tiene una zona industrial» o «el ser humano necesita oxígeno» son ejemplos de proposiciones.
  • La elipse u óvalo: los conceptos se colocan dentro de la elipse y las palabras enlace se escriben sobre o junto a la línea que une los conceptos. Pueden utilizarse también: rectángulos, cuadrados, círculos.

Mapa mental

Un mapa mental es un diagrama usado para representar palabras, ideas, tareas, lecturas, dibujos, u otros conceptos ligados y dispuestos radicalmente alrededor de una palabra clave o de una idea central.

Los mapas mentales son un método muy eficaz, para extraer y memorizar información. Son una forma lógica y creativa de tomar notas, organizar, asociar y expresar ideas, que consiste en cartografiar sus reflexiones sobre un tema, es representado por medio de dibujos imágenes o puede no llevar estas y llevar colores para mejor representación del tema escogido.  

Es una herramienta empleada para facilitar el aprendizaje mediante la visualización de ideas de forma esquematizada, todas ellas relacionadas entre sí, las cuales en conjunto ayudan a explicar el contenido de un tema en específico.  

Esta técnica fue desarrollada por primera vez por el escritor y consultor educativo inglés, Tony Buzan, y su objetivo principal es el de sintetizar una unidad de información a la mínima expresión posible, evitando la redundancia y manteniendo las ideas claves, haciendo uso de la creatividad para plasmar los pensamientos derivados de un tema central, de una manera gráfica y dinámica.

10 Consejos para crear un mapa mental


Las seis características fundamentales de los mapas mentales

  • La idea principal se simboliza en una imagen central.
  • Los temas principales salen de la imagen central como ramificaciones, en sentido de las agujas del reloj.
  • Las ramificaciones incluyen una imagen o palabra clave dibujada o impresa en su línea asociada.
  • Los temas de menor importancia se representan como “ramitas” que salen de las ramificaciones principales.
  • Las ramificaciones forman una estructura de nodos conectados.
  • Mientras más lejos se encuentre un bloque de ideas del eje central, menor será su importancia dentro del diagrama.

Diario reflexivo

El diario es una estrategia evaluativa de habilidades metacognitivas, ya que, de acuerdo con Bordas y Cabreras (2001), consiste en reflexionar y escribir sobre el propio proceso de aprendizaje, el cual puede abarcar lo relativo a una sesión o limitarse a una tarea en particular.  

A continuación encontrarás información sobre el diario reflexivo como instrumento de evaluación centrado en el alumno. Las representaciones que hace el alumno de su aprendizaje, puede centrarse en uno o varios de los siguientes aspectos:

  • El desarrollo conceptual logrado.
  • Los procesos mentales que se siguen.
  • Los sentimientos y actitudes experimentadas.
  • La reflexión del estudiante.

El diario es también una estrategia excelente para la transferencia de los aprendizajes. Se anima al alumnado que en su proceso de autoreflexión y autovaloración establezca conexiones con lo adquirido en otro aprendizaje y en otros contextos.


Cómo se aplica el diario reflexivo

El registro puede contener la elaboración de un objetivo, con el cual hacer la comparación al final de lo logrado, además, permite que el evaluado tenga una idea, desde el principio, de lo que sucederá durante un lapso de tiempo.  

También se espera el registro de la forma en que se va gestionando la clase, con el propósito de dar seguimiento al proceso, al alcance de las actividades, a su participación en ellas y en la dinámica de los grupos.  

Uno de los aspectos más importantes que el alumno debe registrar son sus comentarios sobre su propio progreso académico, actitudes y capacidades y habilidades; esto sensibiliza a los alumnos en sus propios modos de aprender (metacognición).  

En este mismo sentido, deberá registrar las técnicas de enseñanza que le parecen o no parecen adecuadas para reforzar su aprendizaje, a su vez, estos comentarios podrán retroalimentar al profesor sobre el uso de éstas técnicas.   El docente, por lo menos una vez a la semana, durante la sesión de clase, responderá a las dudas y comentarios.

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